lunes, 9 de febrero de 2015

HUELLITAS DEL VERANO

El mes de enero me dió el regalo de una gira por la provincia de Córdoba, actuando en la localidad de Ordoñez sobre la ruta 6, en las cercanías de Bell Ville y Villa María. La historia de la bella Ville es conocida por aquellos que siguen las huellas tortuosas del autor del Facundo, quién daba por hecho que un pueblo se llamase FRAILE MUERTO era una muestra más de la barbarie argentina. Este General, que se llamaba Ignacio, era nacido en Inglaterra y fue secretario del inefable personaje que Blanes pintara y que todavía adorna los billetes de 100 mangos, corrido de atrás por la abanderada de los humildes. Por suerte existe Bayer para desmitificar, aclarar, volver a contar lo tan interesadamente contado por los que se sentían los hacedores de la patria. El general Ignacio F. escribió unas memorias, "Vida de un Soldado" y eso si se le agradece. Por su pluma conocimos en el siglo XX la desgraciada historia del Chasque Cabituna, fusilado cobardemente por Roca, que ni siquiera aceptó matar al caballo para salir de la duda. La duda nuestra es: ¿QUIÉN SE QUEDÓ CON EL COLORADO DE CABITUNA? Que Julio Roca no haya querido firmar más sentencias de muerte no quiere decir que no haya mandado matar... todavía tenía por delante la acción "CIVILIZADORA" de la campaña del 79, tan funcional a los intereses del imperio de turno. http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-265712-2015-02-08.html (Esta nota de José Pablo Feinmann en la contratapa de Página 12 del domingo 8 de Febrero de 2015 abre un caminito a la verdad tan tapadita siempre. Entrando a la provincia de Santa Fe, en Villa Cañás, este monumento a la hospitalidad... "Pa lo que guste mandar", como decían los antiguos al presentarse, o "UN SERVIDOR" -¿Quién es Juancito?- preguntaba el recién llegado, "Un servidor" respondía Juancito. Florencio Molina Campos es el pintor más popular de nuestra historia. Un poeta con un pincel en la mano. Su obra fue negada por el Canon de ARTE OFICIAL durante años, como la de Cándido López y como la de tantos, los dibujantes gráficos por ejemplo. Quién sabe si con el andar de los años no sean los representantes del arte argentino de fin del siglo XX los Quino o los Fontanarrosa y no tanto bodrio aplaudido y fogoneado por los curadores de turno? Florencio MOLINA CAMPOS fue un verdadero transgresor, pintaba sobre cartón y no en tela, con témpera y no con óleo, publicaba sus trabajos en almanaques que llegaban a todos los puntos del país en la década del treinta y del cuarenta y encima en un almanaque de ¡ALPARGATAS! Bueno, en O Brian, un pueblo pequeño pequeño entre Bragado y Junín, se lo recuerda. La municipalidad de Ordoñez nos abrió las puertas de su gente, Martín Fierro volvió a resucitar en las plazas, a contar su historia. Otra vez camino, que tal vez haya, las huellas, como dice Yupanqui, no se hacen solas, las van trazando quienes caminan, y quienes convidan y amparan a los caminantes.

1 comentarios:

A las 9 de marzo de 2015, 7:52 , Blogger David ha dicho...

Esta bueno poder disfrutar del verano y siempre vale la pena pasar buenos momentos en dicho momento. Ojala que puedan conseguir mis amigos ofertas en Vuelos a Australia ya que tenemos muchas ganas de ir a ese país

 

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